Tres situaciones que conviene no mezclar
Primera: usted es avalista o fiador y le reclaman a usted. Frente al acreedor es deudor, y por tanto puede plantear su propio expediente si concurren los presupuestos legales.
Segunda: el deudor principal solicita y obtiene la exoneración. Eso resuelve la posición de él, no necesariamente la de usted.
Tercera: ambos están en dificultades. Entonces la decisión sobre quién solicita, cuándo y en qué orden forma parte de la estrategia y debe tomarse antes de presentar nada.